sábado, 26 de abril de 2008

Entrada 50.

Un largo viaje empieza con un pequeño paso. El primer paso para llegar a esta entrada 50 fue dentro de una carpa donde una agradable rubita explicaba en una hora lo más básico de Internet. Pidió el nombre de una población para buscar en Google y, como nadie decía nada (a la vez que aquello parecía un gallinero), le propuse uno que le resultó un poco lioso (lógico), y decidió cambiarlo por otro más sencillo ( que por un casual fue a ser el nombre de la cabecera de comarca de mi pueblo). Más tarde probé yo a poner, junto a Google, "Echterdingen", y, como por arte de magia, apareció un lejano tejado amigo. Alguna pequeña ayuda más, y descubro que lo mío es un blog (haciendo que otras prioridades pasen a un 2º plano). Ya se sabe que una pequeña bola de nieve rodando por la pendiente... Y así te vas encontrando con estupendos compañeros de viaje que hacen que olvides tu lugar de destino (aunque sabes que, como dicen los Módulos, "Todo tiene su fin").

9 comentarios:

Aneralia dijo...

"Siento que ya llegó la hora... que dentro de un momento..." pero no es cierto... hoy es siempre todavia... y la bola sigue y sigue rodando...incluso cuando se estrella contra las rocas. Que tu camino nunca se acabe y sepas siempre mirar al horizonte infinito. Besos de miel.

Aneralia dijo...

Por cierto... Echterdingen??...

Eticaniano dijo...

Es una maravilla contar con gente tan optimista y filosófica como tú, Neralia. Es importante eso de "saber mirar", porque a veces nos ahogamos en un vaso de agua (como me pasaba de pequeño). Leyendo los 2 primeros libros del señor Eleuterio (El Lute) te das cuenta de lo difícil que puede ponerse el camino y de lo mucho que podemos dar de sí si nos lo proponemos.
Echterdingen es una pequeña localidad a unos 10 kilómetros de Stuttgart (y a unos 1.800 de aquí). De ahí es una amiga mía que conocí aquí. Uno de los motivos para aprender a manejar estas nuevas tecnologías fue poder comunicarme con ella fácilmente. Pero, curiosamente, todo el intercambio ha sido por medio de correo tradicional.
Un abrazo.

Eticaniano dijo...

Hablando de viajes, de compañeros, de lo que se acaba,...:
Anoche al ver un papelito con letras negras pegado en una puerta se me encogió el corazón. 3 días antes se me había pasado por la cabeza que le podía haber pasado algo, ya que andaba poco saludable y llevaba algunas semanas sin verlo. Pero al final pensé que tendría vacaciones o que no habríamos coincidido. Él hablaba de algún problemilla de corazón (aunque también debió haber algún asunto cancerígeno). Jose (así, sin acento) era de esas personas tranquilas que cumplen silenciosamente con sus obligaciones sin ocasionar problemas a nadie. Así ha acabado también su viaje: silenciosamente. Le preguntaba yo de vez en cuando por su niño (de 4 ó 5 años): daba gusto oírle hablar de él y de su habilidad (mucho mayor que la suya y la mía) en el manejo de maquinitas modernas. Ya no podré preguntarle para qué le servían las gafas, que las llevaba siempre caídas (y miraba por encima).

Aneralia dijo...

y es entonces cuando el camino se hace largo e interminable, cuando sólo el saber que hay personas que nunca volverás a ver te escuece en alma y aún en el recuerdo. Pero siempre hay alguien por conocer, quizás son los mismos con otros rostros...con otros sueños. Lo siento, ahora más que nunca Besos de miel.

Eticaniano dijo...

Muy bonitas tus palabras, además de muy acertadas. "(...)siempre hay alguien por conocer": claro que sí, aunque no sé por qué será pero apenas nos molestamos en conocer gente nueva; a veces no conocemos a nuestro vecino más que de cara; una vez, al ir a coger el ascensor, nos preguntamos un señor y yo que a qué piso íbamos, y resultó que los 2 íbamos al 6º (en el 6º sólo había 4 puertas y yo llevaba 3 ó 4 años es ese piso); últimamente procuro conocer gente nueva y quedarme con lo bueno (puede sonar algo mal, pero creo que es adecuado hacerlo así, siempre que uno ponga otro tanto en la balanza). "(...)quizás son los mismos con otros rostros": efectivamente, como somos compatibles con cierto tipo de personas, cuando perdemos una solemos juntarnos con otra perecida.
Un fuerte abrazo, Aneralia.

Nera dijo...

Es una maravilla contar con gente tan optimista y filosófica como tú, Neralia.

No te conozco pero gracias...

Neralia

Eticaniano dijo...

Lo de "filosófica" parece ser cierto, porque coinciden muchos, pero lo de "optimista" no está tan claro: últimamente sí que me llaman optimista porque digo que la crisis económica ya está pasando, pero normalmente no estoy muy seguro de ser optimista; mi intención es ser realista.
Encantado de verte por aquí, Nera.

Eticaniano dijo...

Ah, perdón, que no te referías a mí, Nera. Es que últimamente leo a toda velocidad y no me entero muy bien del asunto. Las prisas no suelen ser buenas.